Synonyme & Anagramme | Spanisch Wort ALFAR


ALFAR

1

3

Anzahl der Buchstaben

5

Ist Palindrom

Nein

4
AL
FA
FAR

25

2

85

26
AA
AAL
AAR
AL
ALA
ARA
FA
FAR


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Beispiele für die Verwendung von ALFAR in einem Satz

  • Trebeciana como topónimo latino está documentado en los sellos sobre ánforas olearias Dressel 20 producidas en el alfar de Dehesa de Arriba (Posadas) pero conocidas ya en el Corpus Inscriptionum Latinarum (CIL XV,3814).
  • Hallazgos en cerro Barrero en el alfar de El Tejar, así como la estela funeraria en el Dehesa Encina el Cuervo.
  • Sí existen evidencias de poblamientos romanos rurales como los hallazgos de cerámica en Cerro del Vínculo, un posible alfar y villa La Taiba en Lobres (siglos -), alfar en Los Barreros (siglos -), villa y alfar en Los Matagallares (siglos -), posible centro alfarero en Cortijo Chacón (siglos -) y un depósito de agua en Avenida Salobreña.
  • En el término de San Martín, junto al río, se han localizado restos cerámicos romanos, constatándose la presencia pretérita de un alfar.
  • Así mismo, aparecen numerosas monedas de los siglos I, II, III y IV, armas, cerámicas comunes, terra sigillata y cerámicas del cercano alfar de Melgar de Tera, junto con materiales de construcción, como ladrillos sellados con las figlinae de la propia Ala y de la Legio VII Gemina.
  • El alfar estaba formado por doce hornos; uno de alimentos; uno de cal; dos grandes hornos de ladrillos y teja de hasta 4,4 metros, calculándose unos tres mil ladrillos por hornada, una calera intacta y un pequeño horno laboratorio y varios más.
  • Junto al alfar se encuentra un área con enterramientos romanos en ataúdes, acompañados de ajuar diverso.
  • Evidenciándose la existencia de una zona monumental, posiblemente el foro; un alfar de TSH en la ladera oeste del cerro, en donde también se localizaron tumbas construidas en sillares de arenisca; una «villa» romana en el sector suroriental y los restos de un teatro en el noroeste.
  • La obra es de mampostería, con dovelaje mixto en los arcos, de mampuesto en las salmeres (dovelas situadas en la base del arco) y ladrillo de alfar en las partes superiores de la rosca.
  • La investigadora Natacha Seseña relata la anécdota vivida por el escritor Juan Benet, que estando de visita en el alfar de Pablo Lavarías y viendo trabajar al maestro girando alrededor de la pieza que levantaba, le preguntó si no sería más fácil usar un torno.
  • Para ello, compró unas cuevas que habían sido alfar, convocó un curso de alfarería con las dos últimas loceras que aún vivían: Manuela y Carmela, y reformó aquellas cuevas hasta convertirlas en Centro Locero de Lugarejos.
  • Los ancianos de la localidad, en trabajos etnográficos de finales del , informaban de la existencia de hasta ochenta alfares en activo, con dos tornos cada alfar, uno para el dueño y otro para un oficial a jornal.
  • Decepcionado por el hecho de que en la vetusta fábrica le ocultasen "los secretos del arte cerámica", se mudó al alfar trianero de Manuel Rodríguez, artesano generoso con quien Guijo hizo sus primeros trincheros, platos decorativos y demás cacharrería mezclando estilos renacimiento y barroco.
  • Seseña informa de que el grueso de su producción se cocía en el horno que los Mensaque habían instalado en el Puente de Vallecas, hasta que a raíz de su ruptura con Guijo por la concesión a Romero del encargo de decorar la Monumental de Las Ventas, montó horno propio en su casa de la calle del Rollo y luego en un solar de la vallecana calle de Rodríguez Espinosa; en esos años le acompañaba en el alfar su sobrino Alfonso Córdoba Romero, llegado a Madrid en 1915 como estudiante de Bellas Artes en San Fernando.
  • El alfar produjo tanto materiales cerámicos comunes como útiles domésticos y envases para almacenar líquidos, como material de construcción como tégulas, ímbrices, láteres y ladrillos.
  • En Fuerteventura y La Palma se desarrolló un modelo de alfar trashumante, encarnado en las loceras majoreras que se desplazaban de un caserío al siguiente, armando las barreras en cada parada y creando las piezas por encargo directo.
  • La huella de éste queda simbolizada por la pella de arcilla con la impresión de la mano de un alfarero que corona la pieza, una pella como la que ha sido utilizada tradicionalmente para elaborar diversos recipientes desde el Neolítico hasta nuestros días (la huella en este caso es una reproducción facsimilar de la mano de un artesano que operaba en un alfar celtibérico del s) El autor de la obra es Armando Llanos Ortiz de Landaluze.


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